Entrevista 2004-12-05

 

Entrevista al Cardenal Norberto Rivera Carrera
Arzobispo Primado de México

 


Sr. Cardenal: Buenos días.

Pregunta: Monseñor, en relación a la Virgen de Guadalupe y de San Juan Diego, terminando con la posibilidad de una próxima Visita Papal, mucha gente tiene ese interés, de que probablemente viniera en agosto del año entrante, pero, bueno, eso depende de su salud y más que nada, un mensaje para todos los inmigrantes que van a hacer el sacrificio de venir el 12 de diciembre a la Peregrinación, gente que tiene cifrada la esperanza de una mejor vida en Estados Unidos, que les ha tocado vivir tiempos nuevos.

Sr. Cardenal: Santa María de Guadalupe ha sido para los mexicanos y para los americanos en general, todo un símbolo, ha estado presente desde el nacimiento de nuestra Patria, estuvo presente en la Independencia, estuvo presente en la Reforma, está presente en los grandes acontecimientos. Creo que para los hispanos, latinoamericanos que están en Estados Unidos, Santa María de Guadalupe es todo un símbolo, también de una vida nueva, de comenzar una nueva historia.

Pregunta: Estados Unidos está atravesando por tiempos difíciles, después de un conflicto bélico y muchos de estos hispanos han sido tocados directamente, han perdido hijos, han perdido familiares y ellos vienen a pedir, tal vez, consolación, tal vez, paz.

Sr. Cardenal: Por supuesto que siempre será saludable para la persona y será muy efectiva la oración hecha a Santa María de Guadalupe, pero, también los hispanos tienen que darse cuenta que ellos tienen ya gran presencia, gran influencia en los Estados Unidos y deben de crear un clima realmente de paz, de concordia con los pueblos. Yo creo que ellos ya pueden influir mucho en Estados Unidos, a fin de que este País no se encamine ante los conflictos por la guerra, sino los resuelva diplomáticamente.

Pregunta: ¿Qué significa para la Iglesia Católica en México y bueno, en otras partes del mundo, el 12 de diciembre, por qué, año con año, tantos hacen tantos peregrinajes?

Sr. Cardenal: Prácticamente se convierte en una Fiesta Nacional, porque el pueblo mexicano reconoce en Santa María de Guadalupe a la Madre de nuestra Patria, reconoce su presencia a través de la historia, reconoce también el aspecto religioso que ha formado Santa Maria de Guadalupe en nosotros.

Pregunta: Ayer estábamos en la Villa y vimos que hay miles de artículos con la imagen de la Virgen de Guadalupe, desde un cascarón de avellanas hasta bolsas para hacer el mercado, ¿esto es comercialización?, ¿cuál es su punto de vista Cardenal?

Sr. Cardenal: Yo creo que en todas partes los artículos religiosos necesitan promoverse, o sea, nosotros necesitamos de imágenes, de recuerdos, de símbolos para comunicarnos con lo trascendente, es una necesidad que tiene el ser humano de la imagen, del símbolo y por eso, en todas las religiones se busca el símbolo, se busca la imagen para poder acceder a lo trascendente.

Pregunta: Y cuando la imagen está en cualquier cosa, no demerita un poco, por ejemplo, en un cascarón de avellanas o un cascarón de nueces, ¿no, no tiene la Iglesia Católica ningún punto de vista contrario a eso?

Sr. Cardenal: La Iglesia quiere que siempre sea una imagen hecha con arte, lo más noble posible, pero en las cosas más sencillas puede estar presente, eso no demerita el significado, por qué, porque ahí es donde la persona le trae a su memoria, le trae a su interior, lo invisible.

Pregunta: San Juan Diego, desde su Canonización, ¿cómo evaluaría usted el recibimiento que ha tenido Juan Diego, ahora como Santo, en la fe mexicana, entre los seguidores mexicanos?

Sr. Cardenal: Cuando el Santo Padre viene a México y lo beatifica, lo hace de una manera muy especial, o sea, reconoce prácticamente que San Juan Diego ha estado presente, ha estado en el reconocimiento del pueblo mexicano, pero el reconocimiento en su Beatificación y después en su Canonización, ha dado pie para que el pueblo mexicano lo vaya conociendo mejor y vaya teniéndole más devoción.

Pregunta: Tenemos entendido que hay un Santuario que comenzó a construirse años atrás, antes de su Canonización y que no se ha terminado de construir por falta de fondos, primero que nada, ¿eso es cierto?

Sr. Cardenal: Es absolutamente falso, verdad, porque la verdad es que ese predio, donde estaba el Cine Lindavista, pertenecía al Gobierno, entonces, se han hecho los trámites para que sea pertenencia de la Iglesia, pero la documentación ha sido lenta y todavía no se nos entrega la Constancia. Entonces, un servidor tomó la decisión de que no se continuara esta construcción, que ya tiene mucho abajo, sobre todo que no se continuara hasta que tuviéramos ya el documento que nos acredita que podernos tener ahí el templo.

Pregunta: Y tiene alguna idea sobre cuándo ya podrá ir la gente a visitar el Santuario.

Sr. Cardenal: Hace años nos dicen que no hay ninguna dificultad. Nos dicen que la próxima semana, el próximo mes, estamos esperando que de un día a otro poder tener el documento y así poder con seguridad construir y no defraudar después a alguien, porque nos pueden decir, bueno, que no se pudo arreglar esa documentación y sería riesgoso.

Pregunta: Claro, finalmente, ¿existe la esperanza de una próxima Visita Papal a México?

Sr. Cardenal: Que yo sepa no, nadie ha anunciado esa Visita, nadie lo a hecho. Además, lo creo poco probable en la situación actual en que se encuentra el Papa, por su salud, lo veo muy difícil, que pudiera darse una Visita.

Pregunta: Entonces, por lo pronto, para las personas que han estado esperanzadas hace tiempo.

Sr. Cardenal: En México siempre hemos tenido deseos de que venga Su Santidad y el Papa, también, siempre recuerda con cariño a México. Hace apenas unos diez días pude estar yo con él y de inmediato se recuerda de México, de sus viajes y él quisiera venir, pero, siendo realista, le veo muy pocas posibilidades.

Pregunta: ¿Cómo lo vió?

Sr. Cardenal: Pues, totalmente lúcido y admirablemente entregado a su quehacer evangelizador, porque en medio de la enfermedad, en medio de su poca salud, continúa realizando su trabajo.

Pregunta: Admirable.

Sr. Cardenal: Es admirable y yo creo que es muy elocuente que esté entregando su vida hasta la última gota en ese sentido.

Pregunta: Muchísimas gracias por su tiempo, Sr. Cardenal.

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