Entrevista 2004-10-03

 

 

 

 

Entrevista al Cardenal Norberto Rivera Carrera
Arzobispo Primado de México

 


Sr. Cardenal: Buenos días.

Pregunta: Señor, en relación a la visita que tendrá el Dalai Lama, el día de hoy, la presencia de él y el día de mañana.

Sr. Cardenal: Mañana lo recibiremos, aquí, en esta Iglesia Catedral. Lo vamos a recibir el Consejo Interreligioso, con la intención de acompañarlo a una oración por la paz.

Pregunta: Señor, ¿será un problema para el Gobierno Mexicano con el de China, el recibirlo?

Sr. Cardenal: Ningún problema. En México hay libertad de cultos, en México hay libertad de expresión y China no puede intervenir en los asuntos internos. Yo creo que es un asunto interno, totalmente, el que venga a hacer una oración aquí, en la Catedral.

Pregunta: Señor, ¿qué se hará mañana, cómo va a ser la recepción que se le dará?

Sr. Cardenal: Se le hará, se le dará un saludo, al Dalai Lama. Esperamos acompañarlo en una oración por la paz y eso es todo.

Pregunta: Señor, ante la violencia que se vive en el mundo, ¿es necesario que las religiones se unan en oración, que unan esfuerzos, para hacer un llamado a la paz?

Sr. Cardenal: Precisamente, es el formato, por decirlo así, que se va a seguir mañana. Esas reuniones que el Papa tiene con los líderes de las distintas religiones, así como se reunió hace años en Asís para hacer oración por la paz, porque nunca una religión puede estar apoyando un acto violento, nunca una religión puede estar avalando la guerra, entonces a nosotros, como cabezas de distintas religiones, nos corresponde, pues, vivir en tolerancia, vivir en paz y al mismo tiempo, juntarnos para pedirle a Dios, como cada quien lo conciba, que nos dé esa paz en nuestros corazones, en primer lugar y paz en nuestros pueblos, también.

Pregunta: Cardenal, parece que se han recrudecido últimamente los combates, las guerras, ahora, Israel está reforzando sus ataques contra posiciones Palestinas, ¿qué opinión le merece todo este recrudecimiento de la violencia entre los pueblos?

Sr. Cardenal: Bueno, eso es fruto de que nosotros mismos no tenemos la paz en nuestros corazones, eso mismo refleja que no hay justicia, eso mismo refleja que no hay respeto y que no se ha considerado al ser humano como lo máximo que tiene la Tierra. Yo creo que, por eso, debemos hacer conciencia de los derechos humanos, por eso debemos hacer conciencia, de que sí es posible vivir en paz, sí es posible vivir en concordia, aunque pensemos distintos, aunque tengamos distintas formas de actuar, también.

Pregunta: En México, ¿también se está recrudeciendo la violencia en la sociedad?

Sr. Cardenal: Por supuesto, vemos la violencia en nuestras calles, vemos la violencia en la misma familia, la violencia intrafamiliar y vemos la violencia en la sociedad y por lo tanto, necesitamos crear una conciencia, en primer lugar, de los derechos que tienen los demás, a ser respetados, la conciencia de la tolerancia, porque habrá cosas que no nos gustan, pero eso no justifica que nosotros nos pongamos a atacar al otro, que nos pongamos en guerra con el otro, por eso, es necesario hacer esa conciencia sobre los derechos humanos y como la paz, finalmente, es un don de Dios, es algo que viene de Dios, por eso, los líderes religiosos nos unimos para que Dios nos dé la paz.

Pregunta: Señor, ¿también los Partidos Políticos, los distintos Gobiernos, Federal, Estatal o Municipal, deben tener tolerancia, por el bien de nuestro País?

Sr. Cardenal: Todos, todos los que somos distintos, todos los que somos diversos, necesitamos inculcarnos, inculcar en nuestro corazón, que necesitamos, no solamente la tolerancia, sino la aceptación de los demás, el valorar a los demás y esto vale para todos, y cada uno de nosotros, y vale para los que trabajan en las grandes esferas del Gobierno, y los que trabajan en las más humildes oficinas municipales, todos necesitamos emprender y entender que podemos vivir en paz.

Pregunta: Oiga, Cardenal, en relación a la reunión que sostuvieron el Presidente de la República y el Jefe de Goberno, del resultado que se dió, ¿qué opinión tiene al respecto?

Sr. Cardenal: No sé cuál sería el resultado.

Pregunta: En relación a la voluntad de diálogo.

Sr. Cardenal: ¡Ah!, pues ya lo dijo usted.

Pregunta: Gracias, Señor.

Sr. Cardenal: Gracias.

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