Entrevista 2005-06-05

 

Entrevista al Cardenal Norberto Rivera Carrera
Arzobispo Primado de México

 

 

Pregunta: ¡Felicidades!, Señor Cardenal.

Sr. Cardenal: Muchas gracias, gracias, gracias, muchachos, muchas gracias.

Pregunta: La Editorial de hoy, un ataque contra la violencia, una solicitud para que disminuya la violencia en la sociedad, ¿qué opina?, Cardenal.

Sr. Cardenal: A ver, perdón, no me ubico ¿la Editorial de quién, de dónde?

Pregunta: Desde la fe.

Sr. Cardenal: ¡Ah!, en el periódico Desde la Fe, bien, yo creo que uno de los fundamentos del Cristianismo es el anuncio de la Paz. Cristo, en ningún momento, estuvo del lado de la violencia, el vino a traer la paz y así lo planteó desde el inicio de su vida terrena: "Y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad"; tenemos que estar luchando contínuamente, nosotros, fácilmente nos dispersamos, fácilmente nos dividimos, fácilmente empezamos a ofendernos y es necesaria siempre la reconciliación y el perdón.

Pregunta: Cardenal, se han publicado diferentes articulos, en revistas y otros medios de comunicación, donde se reflexiona y se pide ir en contra de la violencia que origina el narcotráfico, el consumo, etc., ¿cuál es la opinión de la Iglesia al respecto?

Sr. Cardenal: Bueno, sin precedente para aquellos que no tienen memoria, porque el Episcopado Mexicano, en varias ocasiones, ha llamado la atención sobre la necesidad de combatir, no solamente el consumo, sino también el narcotráfico. Yo creo que es un mal que está dañando muchísimo a nuestra sociedad; antes creíamos que la droga solamente iba de paso, ahora sabemos ciertamente que mucha de esa droga se queda aquí, en el consumo nacional y para nosotros ese es un cáncer terrible.

Pregunta: Monseñor, el narcotráfico nos afecta a todos, incluso a las Instituciones del País, como recientemente se ha dado en algunos casos en diferentes instancias del Poder Judicial, por las resoluciones a las que se están llegando o han llegado, ¿cree usted que ya ha sido rebasado el Poder Judicial?

Sr. Cardenal: Yo creo que no es un problema, ni del Ejecutivo, ni del Poder Judicial, ni del Poder Legislativo, ya lo decíamos la semana pasada; estos problemas son tan profundos en la sociedad, que no es cuestión del que está de paso, ejerciendo la autoridad, es un mal que está penetrando en la sociedad y por lo tanto, tenemos que ver más en profundidad. Por supuesto que las religiones, las Iglesias tienen ahí su tarea y se ve que no lo hemos cumplido, porque este mal nace ahí, precisamente entre los creyentes de todas la religiones y también entre los no creyentes; es un problema de la educación en México porque todas estas personas que están consumiendo han pasado por el Sistema Educativo Mexicano, es un problema y ojalá, y lo sepan reconocer ustedes y no se pongan bravos, porque también ustedes le echan porras al consumo de drogas.

Pregunta: Pero, Monseñor, el narcotráfico es un tema que nos atañe a todos, por el impacto que tiene en la sociedad y por ello, los distintos medios de comunicación le dan seguimiento a su desenvolvimiento, los involucrados en ello, las acciones que el Gobierno sigue en relación a ello.

Sr. Cardenal: Por eso, yo creo que es cuestión de todos, no es cuestión si tal periódico, si tal radiodifusora, si tal película, si tal libro, yo creo que es un problema que está en la misma sociedad y por lo tanto, es inútil andar buscado culpables, más bien vamos a buscar remedios.

Pregunta: ¿Cuál es su balance de este nuevo ciclo que inicia?

Sr. Cardenal: ¿Mi balance?, yo, si quiere mi balance, yo lo tengo hecho.

Pregunta: ¿Cuál es su balance o su mayor reto para este nuevo ciclo que se inicia?

Sr. Cardenal: Mire, el balance es que su servidor, sin pensar, llegó aquí y yo he estado feliz, contento de ejercer este Ministerio, siempre me he sentido muy apoyado y con colaboradores excelentes que están realizando un trabajo y a mí me toca echarles porras; pero creo que estamos cumpliendo las tres tareas fundamentales que tiene la Iglesia, el anuncio del Evangelio, el ejercicio de la Caridad y celebrando a Cristo presente en los Sacramentos. El Obispo, contínuamente está ejerciendo estos tres Ministerios y los ejerce sobre todo a través de tantos colaboradores, pero el reto mayor que yo siento en esta gran ciudad es penetrar en la Cultura o en las Culturas Avenientes, en esas culturas que nos están llegando, nosotros no podemos quedarnos tranquilos diciendo que ya estamos dando Catecismo, que ya tenemos Grupos Parroquiales, que ya estamos transmitiendo el Evangelio a los individuos, si no llegamos a la cultura, a las expresiones vitales de esta gran ciudad, Cristo quedaría fuera.

Pregunta: Pero esto requiere un sacrificio de todos los que convivimos en la sociedad y quizá sea algo difícil para muchos realizarlo.

Sr. Cardenal: Bueno, explicaba en qué consiste el sacrificio; el sacrificio no es sacrificarse por sacrificarse, abstenerse de algo simplemente como un masoquismo, el sacrificio es entregar la propia vida para que los demás tengan, para que los demás sepan, para que los demás gocen de lo que no han gozado hasta ahora. Yo creo que eso es un sacrificio, que se nos pide a todos y se les pide, por supuesto, también a los políticos.

Pregunta: Cardenal, ¿qué espera del nuevo Secretario de Gobernación?

Sr. Cardenal: Que cumpla su función, para eso fue llamado.

Pregunta: Le tocará un período muy crítico, muy difícil, por la inseguridad y sobre todo por el Proceso Electoral del 2006.

Sr. Cardenal: Yo creo que él ya probó sus capacidades. En todo este tiempo ha ejercido un poder de reconciliación, un poder de entendimiento entre aquellos que parecía que jamás se podían entender; yo creo que como Secretario del Trabajo, ya probó que él puede llamar a los demás a la reconciliación, al diálogo y al entendimiento, y esperamos que así lo cumpla.

Pregunta: Cardenal, criminales y narcotraficantes han declarado que son católicos, publicado en distintos Semanarios, ¿hay algún mensaje que la Iglesia pudiera enviar de manera directa a los del crimen organizado?

Sr. Cardenal: Me uno totalmente al mensaje de los Obispos en esto, que los llaman a la conversión, que sepan que están destrozando vidas, que es necesario arrepentirse, que es necesario dejar ese camino, que para muchos les parece fácil, pero que conlleva la destrucción de familias, de la sociedad misma y sobre todo de individuos que se deshacen.

Sr. Cardenal: Muchas gracias.

Back to top