Homilías 2006 Septiembre

El discurso de Moisés que hemos escuchado en la primera lectura es una invitación al cumplimiento de los mandamientos de Dios: La ley no va contra el hombre ni contra su libertad, es en bien del hombre y para su plena realización, así como es en favor del río tener márgenes y poder correr recogido y no perderse en la llanura. A nivel comunitario, la ley hace posible que Israel exista como pueblo y pueda avanzar hacia la tierra prometida; de un conjunto de tribus nómadas, la ley hace una nación homogénea, una realidad religiosa y social.

leer másXXII domingo Ordinario, 3 de Septiembre del 2006

Cada vez que acudimos a celebrar la Eucaristía los creyentes no nos quedamos en la celebración de un acontecimiento del pasado sino buscamos un encuentro vivo con Jesucristo y por esto hemos intensificado la búsqueda de la personalidad de Jesús y la identidad del cristiano. También nos interesa muchísimo no quedarnos en cosas secundarias, porque del hallazgo del Jesús auténtico y del cristianismo evangélico se seguirá una práctica de la fe mejor para la Iglesia y para la sociedad. Pues bien, en las lecturas de hoy se nos ofrece un retrato de Jesús y del cristiano, que nos ayudará mucho en la actual búsqueda de los fundamentos de la fe cristiana.

leer másXXIV domingo Ordinario, 17 de Septiembre del 2006

Nos hemos reunido en la casa de Dios movidos por uno de los sentimientos más nobles y que siempre apreciamos en el ser humano: el sentido de la gratitud, la gratitud que nace de la conciencia de saber que todo es don de Dios: la vida, la salud, la fe, la familia, los amigos, la patria, el trabajo, la profesión, el momento histórico que nos toca vivir, y en fin, para el fiel cristiano todo está en las manos de Dios, nada es casualidad, todo es providencia, es decir, en todo Dios provee, el Señor nos sale al camino y se hace compañero nuestro para que andemos juntos el sendero de la vida.

leer más90 Aniversario del Universal, 21 de Septiembre del 2006

Tres temas, y los tres muy importantes, reclaman nuestra atención en el pasaje evangélico de hoy. Jesús nos habla de su pascua, muerte y resurrección, como acontecimiento esencial para entender su mesianismo. Después nos enseña que el sentido de la autoridad cristiana no es la ambición de poder, sino el espíritu de servicio. En tercer lugar, Jesús muestra su predilección y su identificación con los niños. Por las circunstancias y fenómenos que más adelante brevemente describiré, quisiera detenerme a reflexionar junto con ustedes sobre los niños.

leer másXXV domingo Ordinario, 24 de Septiembre del 2006
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