Homilías 2007 Diciembre

Todos los domingos, después del momento culminante de la consagración, cuando yo les presento el pan y el vino, convertidos en el cuerpo y la sangre de Cristo, ustedes responden: “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ¡VEN, SEÑOR JESÚS! Es curioso que, precisamente cuando Cristo apenas se ha hecho presente, la asamblea esté clamando: ¡VEN, SEÑOR JESÚS! La explicación a esta aparente contradicción está en que se trata de dos venidas distintas. La llegada de Jesús a la cita eucarística nos invita a desear su venida al final de los tiempos.

leer másPrimer Domingo de Adviento, 2 de Diciembre del 2007.

Muy amados hermanas y hermanos:

El día de hoy, como todos los años, celebramos la fiesta de este gran hombre humilde y sencillo, laico mensajero, san Juan Diego Cuauhtlatoatzin; quien es elegido por Santa María de Guadalupe para manifestarnos su mensaje maravilloso y, asimismo, para dejarnos su tilma en donde está impresa la bendita imagen de nuestra Morenita del Cielo, la Madre del Dios omnipotente, del Dueño del cielo y de la tierra; y, al mismo tiempo, Madre nuestra.

leer másII Domingo de Adviento, 9 de Diciembre del 2007

Siempre será válida la invitación de Jesús para hacernos “como niños” a fin de poder captar los misterios del Reino de los Cielos. Lo que nunca nos será permitido es quedarnos con una “actitud infantil” o “aniñada” que nos impida la madurez cristiana. La celebración de la Navidad corré el peligro de ser “infantilizada”, si no sabemos ver tras el rostro tierno y amable del niño de Belén, la seriedad de la encarnación y de la salvación que viene a ofrecernos. Para evitar que “aniñemos” la Navidad, la iglesia nos enfrentó el domingo pasado con la doble venida de Jesús: como niño y como juez. En este segundo domingo de Adviento nos presenta a un Cristo que nos llama a un profundo cambio de vida, que nos llama a la conversión por boca del profeta Isaías y de Juan el bautista.

leer másII Domingo de Adviento, 9 de Diciembre del 2007.

Queridos Hermanas y Hermanos:

Hoy, 12 de Diciembre, es un día muy especial, no sólo para los mexicanos sino para todos los que formamos este gran Continente Americano, para los Filipinos y otros muchos pueblos esparcidos por el mundo, ya que es la Fiesta de la Madre de Dios y Madre nuestra, de la Reina del Cielo, de la Virgen de Guadalupe, y ésta es una Fiesta que se celebra desde lo más profundo de nuestro ser; es una Fiesta que nos une como hermanos, es una Fiesta de la unidad, de la armonía y de una vida nueva; es una Fiesta que nos llena de una fe profunda, de una esperanza renovada y de un amor inmenso que viene de Dios por medio de su Santísima Madre, la humilde sierva de Nazaret, María.

leer másHomilía, 12 de Diciembre del 2007

La alegría mesiánica es la nota dominante de este domingo, alegría que es fruto de la esperanza, de la esperanza no defraudada. La antífona de entrada nos repite las palabras del Apóstol Pablo: “Estén siempre alegres en el Señor, se lo repito, estén alegres. El Señor está cerca”. Es domingo especialmente alegre, porque ya se ve cercano el cumplimiento del anuncio del Profeta Isaías: “Animo! No temas. He aquí que tu Dios, viene ya para salvarte”, “Regocíjate... alégrate... da gritos de júbilo.., verás la gloria del Señor, el esplendor de nuestro Dios...” Es domingo especialmente alegre porque lo anunciado se está cumpliendo en Jesús: “Vayan a contar a Juan lo que están viendo y oyendo...”

leer másTercer Domingo de Adviento, 16 de Diciembre del 2007.

La primera lectura nos ha presentado la célebre profecía de Isaías: "El Señor mismo les dará una señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros". El Evangelista San Mateo nos ha descrito el cumplimiento de esta profecía: El gran signo es que María, permaneciendo virgen, ha dado a luz a Jesucristo, y todo esto ha sido así para que se cumpliera la Escritura. De esta manera la liturgia, antes de narrarnos el nacimiento de nuestro Señor en la próxima Navidad, nos da el sentido teológico de lo que celebraremos dentro de pocos días: Dios, en Jesucristo, se ha hecho Dios-con-nosotros, un Dios cercano, se ha hecho uno de nosotros, ha entrado en nuestra historia, ha sellado una nueva y eterna alianza con todos y cada uno de nosotros.

leer másIV Domingo de Adviento, 23 de Diciembre del 2007.

El Evangelio es muy sobrio. En pocos capítulos nos ofrece la historia del acontecimiento más grande que ha vivido la humanidad: el nacimiento del Hijo de Dios. La brevedad del relato contrasta con la grandeza del hecho.

leer másNavidad- Misa de la Noche, 24 de Diciembre del 2007.

Estamos Celebrando la Navidad, tiempo de salvación en que Dios nos muestra su cercanía y su condescendencia por el inefable misterio de la Encarnación y del Nacimiento de su Hijo Unigénito. En los inicios de este milenio y en el marco de preparación para el encuentro mundial de las familias nos alegramos con María y José que nos entregan a su Hijo para que lo adoremos.

leer másNavidad, 25 de Diciembre del 2007.

Al comenzar un nuevo año civil la liturgia nos pone bajo el signo de la bendición eficaz de Dios. El auténtico creyente siempre reconoce que el primado de su vocación y de su espiritualidad lo tiene Dios pues sólo Él nos puede dar el querer y el poder realizar el bien. La santidad de vida, a la que todos somos llamados, consiste principalmente en injertarnos en la corriente de vida divina. Con esta bendición las horas, los días y los meses de este año que estamos por comenzar estarán bajo el signo luminoso del "rostro" de Dios que siempre irradia luz y paz: "El Señor te bendiga y te proteja, haga resplandecer su rostro sobre ti y te conceda su favor. Que el Señor te mire con benevolencia y te conceda la paz". Como podemos descubrir no se trata sólo de un buen augurio o de una fórmula religiosa de saludo, sino de la bendición que el mismo Dios da a su pueblo y que necesariamente será eficaz en todo aquel que la reciba de corazón.

leer másFin de Año, 31 de Diciembre del 2007.
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