Homilías 2008 Noviembre

No podemos ver la celebración de este día separada de la celebración de ayer. Ayer celebrábamos a Todos los Santos, es decir, celebrábamos a todos los hermanos que ya han llegado al término del camino, a los que, ya gloriosos, reinan con Cristo.

leer másTodos los Fieles Difuntos, 2 de Noviembre del 2008.

Sólo las fiestas del Señor pueden desplazar la liturgia propia de los domingos del tiempo ordinario. Esto nos lleva a concluir que la dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán se considera fiesta del Señor y de su Iglesia, y como tal debe tratarse. La Basílica de San Juan de Letrán, dedicada a Cristo el Salvador, es la Catedral de Roma, donde el Papa tiene su “cátedra” permanente o trono de enseñanza y por esto se considera como la “madre y cabeza de todas las iglesias del mundo”. El Papa, sucesor de Pedro, por ser el Obispo de Roma, es el primer responsable de la Iglesia católica, por eso todas nuestras comunidades festejan la dedicación de San Juan de Letrán: para celebrar en torno al Papa la unidad de la Iglesia de Cristo. Las lecturas que hemos escuchado este domingo nos invitan a penetrar el significado de los templos cristianos, de los cristianos como templos y de Jesucristo como templo de Dios.

leer másDedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, 9 de Noviembre del 2008.

En este domingo penúltimo del año litúrgico la liturgia nos invita a hacer un balance de nuestra vida, y lo hace desde una perspectiva positiva, eligiendo la parábola de la administración de los talentos o "millones" recibidos por unos subalternos de un gran personaje. Jesús y la Iglesia conciben la vida humana, en su dimensión temporal, como una oportunidad y una responsabilidad de colaborar con Dios en la utilización de los bienes recibidos directa o indirectamente de Él. Es cierto que no todos los hombres hemos recibido los mismos talentos, pero también es cierto que la persona menos dotada de cualidades y dones es una superdotada, por el sólo hecho de formar parte de la humanidad, ya que cada uno ha recibido, con su tarjeta de identidad única e irrepetible, una serie de valores, como la raza, la familia, la patria, la lengua, la religión, la época, el cuerpo, la condición social, la salud y un largo etcétera, y a nivel sobrenatural, el creyente puede contabilizar en su historia personal, un largo elenco de bienes recibidos de Dios, comenzando por el bautismo que le dio la filiación divina.

leer másXXXIII domingo Ordinario, 16 de Noviembre del 2008.

La centralidad de Cristo en la liturgia, en la espiritualidad, en la lectura de la historia y de la propia existencia son los presupuestos para entender la fiesta de Cristo Rey que hoy celebramos. Contra los desequilibrios espiritualistas, contra la tentación de la superstición o los sustitutos de religiosidad que ofrece la “new age”, el seguidor de Cristo debe descubrir la trascendencia divina, su cercanía con nosotros y sobre todo el sentido de la historia en esta fiesta en donde Cristo se nos presenta como rey-pastor-juez. La clausura del año litúrgico está marcada por esta solemnidad muy bien representada en esos ábsides griegos en donde domina la figura de Cristo Pantokrator. A la luz de su mirada somos invitados a hacer un balance de nuestra existencia, de nuestras miserias y de nuestros esplendores, recordando que las últimas palabras de Cristo pronunciadas en el evangelio de San Mateo, que hemos leído este año, son:“Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”.

leer másSolemnidad de Cristo Rey, 23 de Noviembre del 2008.

Durante el tiempo de Adviento la liturgia nos motivará con un doble movimiento: el primero y el más importante es la "acción" de Dios que sin dejar su trascendencia, baja a la tierra y toma nuestra carne: "Destilen, cielos, el rocío, y que las nubes lluevan al justo; que la tierra se abra y haga germinar al salvador". Por otra parte la liturgia provoca nuestra "reacción" para que dejando el sopor de la "noche" de pecado y de soledad, nos abramos a la aurora de "la manifestación de nuestro Señor Jesucristo*. El amor de Dios que se derrama y la esperanza del hombre que anhela la salvación se encuentran en el corazón del Adviento que en este domingo comenzamos a celebrar.

leer másI domingo de adviento, 30 de Noviembre del 2008.
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