Homilías 2008 Julio

En la luminosa y profunda encíclica Fides et Ratio, S.S. Juan Pablo II, nos hace ver cómo no sólo no están reñidas la fe y la razón sino que “fe y razón se ayudan mutuamente”, ejerciendo recíprocamente una función crítica y purificadora y también de estímulo para progresar en la búsqueda y en la profundización”. Pero definitivamente estamos hablando de dos realidades de naturaleza muy distinta y cada una con sus propias características. Por la razón podemos llegar a elaborar una forma de pensamiento riguroso y a construir así, con la coherencia lógica de las afirmaciones y el carácter orgánico de los contenidos, un saber sistemático, gracias al cual, se puede lograr la elaboración de verdaderos sistemas de pensamiento. La fe, por el contrario, es una iniciativa totalmente gratuita, que viene de Dios, el cual ha querido comunicarse con la humanidad para ofrecerle un plan de salvación; Dios, fuente de amor, ha querido darse a conocer, y el conocimiento que el hombre puede alcanzar de Dios, necesita sí de la razón, pero la supera infinitamente.

leer másXIV domingo Ordinario, 6 de julio del 2008.

El profeta Isaías nos ha hecho sentir con mucha fuerza, en la primera lectura que hoy hemos escuchado, la eficacia y la fecundidad de la Palabra de Dios: “Como bajan del cielo la lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer, así será la palabra que sale de mi boca: no volverá a mí sin resultado, sino que hará mi voluntad y cumplirá su misión”. Este lenguaje tan comprensible y elocuente para nosotros, lo era mucho más para los oyentes del profeta, que luchaban contra la aridez del desierto y para los cuales la lluvia era sinónimo de vida.

leer másXV domingo Ordinario, 13 de julio del 2008.

En las tres parábolas que acabamos de escuchar Jesús describe la situación de la Iglesia en la historia. Son tres parábolas esenciales para comprender la naturaleza, la misión y el destino de su Iglesia. Es evidente que la etapa del Reino de los Cielos al cual se refiere Cristo en las tres parábolas se realiza aquí en la tierra, en nuestra historia, intrínsecamente ligada a la comunidad formada por Jesús. La parábola del grano de mostaza que pronto se convierte en un árbol nos habla del rápido crecimiento de la Iglesia. La parábola de la levadura también se refiere a un crecimiento, pero a un crecimiento en intensidad por su fuerza transformadora y no sólo numérico. Estas dos parábolas fueron comprendidas fácilmente, no así la parábola del trigo y la cizaña que necesitó una mayor explicación.

leer másXVI domingo Ordinario, 20 de julio del 2008.

Llenos de gozo en el Señor nos unimos a la celebración del 25° Aniversario de la Ordenación Episcopal de Mons. Emilio Carlos Berlie Belaunzarán, antiguo Obispo de Tijuana y ahora Cuarto Arzobispo de esta centenaria e insigne Iglesia particular de Yucatán.

leer másS.E. Mons, Emilio Carlos Berlie Belaunzarán, 23 de julio del 2008.

Hoy continuamos escuchando a Jesús que nos descubre los secretos del Reino de los Cielos con parábolas o comparaciones. Mientras las parábolas de los domingos anteriores nos revelaban aspectos vitales del Reino de Dios presente en nuestro mundo y nuestra historia, como el sembrador que siembra buena semilla en terrenos muy diversos, el grano de mostaza que se convierte en un gran arbusto, la levadura que con su fuerza transformadora fermenta toda la masa o el trigo y la cizaña que crecen juntos hasta el tiempo de la ciega. Ahora Jesús con las parábolas del tesoro escondido en el campo y del comerciante en perlas finas que encuentra una perla muy valiosa, nos habla del Reino de los Cielos en su etapa definitiva, nos habla de la vida eterna como el valor absoluto que debemos alcanzar.

leer másXVII domingo Ordinario, 27 de julio del 2008.

Queridos hermanas y hermanos:

Hoy es un día muy importante, ya que estamos celebrando un aniversario más de la canonización del humilde y sencillo san Juan Diego Cuauhtlatoatzin, un gran hombre lleno de fe, esperanza y amor; quien cumplió fielmente su misión de ser el mensajero fiel y obediente de la Madre de Dios y Madre nuestra, Santa María de Guadalupe.

leer másAniversario de Sn Juan Diego, 31 de julio del 2008.
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