Homilías 2008 Mayo

La Iglesia vive de la Eucaristía, vive en la Eucaristía y vive para la Eucaristía. A la luz de este misterio divino y motivado por el amor al Señor Resucitado, la Iglesia celebra los Congresos Eucarísticos a nivel internacional y en cada Nación.

Este Cuarto Congreso Eucarístico Nacional, cuyo lema es ”Jesucristo Eucaristía Don de Dios y Vida para nuestras familias”, es motivo de una fuerte vivencia de nuestra fé y nos orienta hacia el VI Encuentro Mundial de las Familias para el próximo enero del 2009 en la Ciudad de México.

leer másCongreso Eucarístico Nacional Morelia, 2 de Mayo del 2008.

Los Hechos de los Apóstoles nos han narrado la Ascensión del Señor a los cielos. Para San Lucas y para la primitiva comunidad cristiana el acontecimiento es de gran trascendencia, es la solemne inauguración del tiempo de la Iglesia, tiempo que comienza con la desaparición física de su Señor Jesucristo y se clausura con su venida gloriosa al final de los tiempos: “Este mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse”. El mismo San Lucas en su Evangelio nos presenta a esta Iglesia de Jesús en sus elementos esenciales: A los Apóstoles o testigos, al Espíritu de Jesús que estará con ellos hasta el fin y la Misión de evangelizar que deben realizar con todas las gentes. Esta es la Iglesia que formamos, a la cual pertenecemos, la ”Iglesia misterio”, porque es una realidad humana, formada por hombres limitados, pobres y pecadores, pero penetrada por la fuerza y la presencia misma del Espíritu de Jesús que en ella resplandece, convoca y salva.

leer másAscensión del Señor, 4 de Mayo del 2008.

Las tres lecturas que acabamos de escuchar en esta fiesta de Pentecostés nos invitan a relacionar el Espíritu Santo con la Iglesia. El Espíritu Santo es para la Iglesia, ante todo, una “Persona” en la cual, por la cual y a la cual creemos. Esta es una certeza que Cristo nos ha revelado y debe estar por encima de toda consideración. No sólo es el objeto sino también el término de nuestra fe, como repetimos domingo a domingo: “Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida...”

leer másPentecostés, 11 de Mayo del 2008.

En México, en esta ciudad de México, suele celebrarse esta fiesta con una doble dimensión: la festividad sacro-folclórica y la litúrgica. Aquella es la fiesta sencilla del pueblo de Dios, llena de alegría, revestida de gracia humana y de sano esparcimiento. Desde siempre, México es eucarístico. Ahora apenas quedan vestigios de esta tradición. Nosotros nacimos a la vida cristiana cantando y oyendo el Alabado. Nuestros ancestros nos transmitieron esas dulces melodías que se escuchaban en los gloriosos amaneceres campiranos:

leer másCorpus Christi, 22 de Mayo del 2008.
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