Homilías 2008 Enero

Queridos Hermanos y Hermanas,

Demos gracias a Dios que nos permite iniciar este nuevo año a los pies de nuestra Madre Santa María de Guadalupe. Es un don que debemos aquilatar cada vez más: pues contemplar la Buena Noticia encarnada en la esclava del Señor es una lección de la que siempre podemos aprender para ser mejores instrumentos del anuncio evangélico.

leer másPeregrinación Arquidiocesana a la Basílica, 12 de Enero del 2008.

Son impresionantes las semejanzas que encontramos entre el Siervo de Yahvé que Isaías nos ha presentado en la primera lectura y el Jesús que San Mateo nos describe pidiendo el Bautismo de Juan. En la presentación del Siervo de Isaías, Dios declara: "Miren a mi siervo, a quien sostengo, a mi elegido, en quien tengo mis complacencias. Sobre Cristo la voz del cielo proclama: "Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias". Sobre el Siervo del Antiguo Testamento Dios manifiesta: "En él he puesto mi espíritu". A Jesús recién bautizado: "Se le abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios, que descendía sobre él en forma de paloma". El personaje misterioso de Isaías tiene una misión universal: "para que haga brillar la justicia sobre las naciones". La misión de Cristo es de salvación para todas las gentes. El Siervo anuncia la gracia y el perdón. Cristo ha venido para salvar lo que estaba perdido, y como nos ha dicho San Pedro en los Hechos de los Apóstoles: "Jesús de Nazareth pasó haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él".

leer másBautismo del Señor, 13 de Enero del 2008.

Son impresionantes las semejanzas que encontramos entre el Siervo de Yahvé que Isaías nos ha presentado en la primera lectura y el Jesús que San Mateo nos describe pidiendo el Bautismo de Juan. En la presentación del Siervo de Isaías, Dios declara: "Miren a mi siervo, a quien sostengo, a mi elegido, en quien tengo mis complacencias. Sobre Cristo la voz del cielo proclama: "Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias". Sobre el Siervo del Antiguo Testamento Dios manifiesta: "En él he puesto mi espíritu". A Jesús recién bautizado: "Se le abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios, que descendía sobre él en forma de paloma". El personaje misterioso de Isaías tiene una misión universal: "para que haga brillar la justicia sobre las naciones". La misión de Cristo es de salvación para todas las gentes. El Siervo anuncia la gracia y el perdón. Cristo ha venido para salvar lo que estaba perdido, y como nos ha dicho San Pedro en los Hechos de los Apóstoles: "Jesús de Nazareth pasó haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él".

leer másHomilía, 13 de Enero del 2008

La breve narración del Evangelio, que hoy hemos escuchado, tiene todo el sabor de un recuerdo personal celosamente guardado. Juan el Evangelista es uno de los discípulos que escuchó a Juan Bautista decir: “Este es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo he dicho...” Y Juan el evangelista lo comenzó a seguir, y fue tan fuerte esta impresión y esta decisión en su vida que después de tantos años recuerda con precisión que fue a las orillas del Jordán y que “era la hora de sexta, cerca del mediodía”. El encuentro con Jesús marcó de tal manera su vida que no puede menos que exclamar: “¡Yo lo vi y doy testimonio de que éste es el Hijo de Dios!”.

leer másII domingo Ordinario, 20 de Enero del 2008.

TRANSFORMADOS POR CRISTO PARA EL SERVICIO DE SU MISIÓN

En el contexto de la semana de oración por la unidad de los cristianos que culmina, hemos escuchado de nuevo la experiencia de conversión de Saulo. Vivencia que se convertirá en la fuente de renovación y fortaleza que lo sostendrá a lo largo de toda su vida hasta el final, salvando todos los obstáculos que le exigirá la misión encomendada. Esto nos recuerda la invitación que los obispos latinoamericanos proponían a todo cristiano: regresar a la experiencia inicial de encuentro con Dios para renovar desde ahí el llamado a ser discípulos de Cristo.

leer másClausura de año Juvilar de la UPM, 25 de Enero del 2008
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