Homilías 2009 Noviembre

En la historia de la humanidad siempre se nos han presentado ejemplos sobresalientes de hombres y mujeres que han brillado en el ejercicio del poder, en el deporte, en acumular riquezas, en el espectáculo, en el arte, o dicho de otro modo, se nos presentan a los triunfadores en las distintas actividades humanas. La Iglesia hoy nos presenta en la pantalla de la liturgia a esos "ciento cuarenta y cuatro mil, de todas las tribus de los hijos de Israel" y a ese "gentío inmenso imposible de contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua que está de pie delante del trono y del Cordero, vestidos de blanco". Los santos son los que han triunfado en el arte más divino, son los que han triunfado en la competición más humana. Pero la Iglesia no nos presenta a Todos los Santos, simplemente para que los contemplemos desde nuestras butacas o graderíos, sino para que nos entusiasmemos y nos decidamos a imitarlos con la convicción de que "sí se puede ser santo"

leer másXXXI Domingo del Tiempo Ordinario, 1 de Noviembre del 2009


Hemos escuchado cómo frente a los letrados, que han pervertido el espíritu y la letra de la ley, el evangelista san Marcos sitúa en este pasaje a la viuda más necesitada. Y ella no aparece en actitud pasiva, esperando que otros lleguen y le ayuden, sino que se presenta con un gesto activo, solidario y gratuito. Frente a los ricos, que dan con ostentación aquello que les sobra, ella da de lo que tenía necesidad para vivir. Es gozoso descubrir cómo los ojos de Jesús saben ver más allá de las apariencias, y fijarse en hombres y mujeres que, aparentemente, nada de ellos merece atención. No se le escapa la ostentación de los ricos y la pequeñez de la ofrenda de la viuda. Y juzga el valor y significado de las ofrendas ante Dios desde la clave: Calidad sobre cantidad.

leer másXXXII Dominga ordinario, 8 de Noviembre del 2009

La lectura del Evangelio de San Marcos y el anuncio apocalíptico del profeta Daniel, sin duda alguna, a todos nos ha puesto en tensión. No es ciertamente la tensión del miedo, del terror y de la angustia que predican algunas sectas con fines proselitistas, sino el llamado a una decisión vital urgente, es un llamado a estar atentos, vigilantes y decididos. La inercia, la indiferencia, la apatía y la rutina son incompatibles con el Cristianismo que tiene en su mensaje central "la espera" de la venida definitiva del Señor: "He aquí que estoy a la puerta tocando. Si alguno escucha mi voz y abre la puerta, yo entraré, cenaré con él y él conmigo", por esto Jesús repite con frecuencia: "¿Por qué no comprenden esta hora?".

 

leer másXXXIII domingo ordinario, 15 de Noviembre del 2009

La realeza de Cristo debemos interpretarla en base a la visión profética de Daniel. Hoy hemos escuchado los párrafos que sin duda alguna constituyen el corazón del libro de Daniel, en donde se nos presenta al "Hijo del Hombre", no sólo glorioso, sino celestial, bajando entre las nubes del cielo. Después de la aparición de las cuatro bestias monstruosas salidas del mar, representando a las cuatro potencias extranjeras que desde el tiempo de Nabucodonosor afligían al "pueblo escogido", Dios, sentado solemnemente en su trono, juzga a la cuarta bestia que era el reino de Antíoco que estaba imponiendo a los Hebreos la cultura helénica para demostrar que el poder político tenía la fuerza y los recursos para invadir y dominar el campo religioso, persiguiendo a los judíos que permanecían fieles a la religión de sus padres. 

leer másNuestro Señor Jesucristo Rey del universo, 22 de Noviembre del 2009

El Evangelio de este primer Domingo de Adviento, nos presenta una exhortación a la vigilancia ante el retorno glorioso de Cristo a la tierra: "Cuando estas cosas comiencen a suceder, pongan atención y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación". Esta frase del Evangelio nos puede ayudar mucho para vivir y entender este tiempo de la Navidad que se avecina. Cristo nos pide mantenernos en pie, tener fuerza y ante todo velar en oración. El gran anuncio que abre el Adviento de este año es: "Se acerca nuestra liberación". El cristiano actual, sin duda alguna, se pregunta por su quehacer en la hora presente del mundo. Hay muchas respuestas a esta inquietud, pero necesitamos una esperanza que no nos defraude.

leer más1er domingo de Adviento, 29 de Noviembre del 2009
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