Homilías 2009 Septiembre

Con frecuencia el Antiguo Testamento nos anuncia una realidad o nos plantea cuestionamientos y después el Nuevo Testamento nos revela el cumplimiento o nos da la respuesta esperada por siglos. Así sucede con la primera lectura y el salmo responsorial de este domingo: nos han planteado un cuestionamiento vital y es en el evangelio en donde podemos encontrar la respuesta. El libro de la Sabiduría ha sentenciado: “Los pensamientos de los mortales son inseguros y sus razonamientos pueden equivocarse. Con dificultad conocemos lo que hay sobre la tierra y a duras penas encontramos lo que está a nuestro alcance”.

leer másXXIII Domingo del Tiempo Ordinario, 6 de Septiembre del 2009

Todos nosotros sabemos que la palabra “Evangelio” significa “buena nueva”, “buena noticia”. Para justificar este título bastaría el capítulo 15 de San Lucas, en donde con todo el colorido oriental, se nos presentan de corrido las tres parábolas que acabamos de escuchar: La oveja extraviada, la moneda perdida y el hijo pródigo. La ocasión concreta y el marco que le da unidad a esta enseñanza es la defensa que Jesús hace de los ataques que está recibiendo de los escribas y fariseos que murmuraban entre sí: “éste recibe a los pecadores y come con ellos”.

leer másXXIV Domingo del Tiempo Ordinario, 13 de Septiembre del 2009
Back to top