Homilías 2009 Agosto

Cristo les ha enseñado a abandonar su antiguo modo de vivir, ese viejo yo, corrompido por deseos de placer. (...) Dejen que El Espíritu renueve su mente. Las palabras tan luminosas que San Pablo nos dirige en la liturgia de este domingo, son palabras que tienen que llegarnos al corazón, a lo más profundo de nosotros mismos, pues son palabras que nos interrogan con seriedad sobre el comportamiento que estamos teniendo en nuestras vidas.

leer másIgual dignidad del hombre y de la mujer en la donación de sí mismos, 2 de Agosto del 2009

Continuamos en este domingo con la lectura del discurso monumental de San Juan sobre el "Pan de Vida". La liturgia nos prepara para comprender mejor el evangelio presentándonos, del primer libro de los Reyes, la narración del pan "angélico" que se le ofreció a Elías cuando en el desierto sintió que moría: "levántate y come, porque aún te queda un largo camino. Elías se levantó. Comió y bebió. Y con la fuerza de aquel alimento, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta llegar al Horeb, el monte de Dios".

leer másXIX domingo ordinario, 9 de Agosto del 2009

En la primera lectura, encontramos a Josué convocando a las tribus de Israel, a los ancianos, a los jueces, a los jefes y a los escribas. ¿Qué intención tenía Josué al realizar este acto solemne? La respuesta estará más allá de la lectura que hemos proclamado; él busca que todo Israel, que está ya asentado en la tierra prometida se pronuncie ante Dios su decisión de abandonarlo o unirse por siempre a Él.

leer másAPERTURA DEL CURSO 2009-2010 DE LA UNIVERSIDAD PONTIFICIA DE MÉXICO, 14 de Agosto del 2009

“Cristo resucitó, y resucitó como la primicia de todos los muertos. Primero Cristo, después los que son de Cristo”. Así San Pablo nos ha iluminado para encontrar el verdadero y auténtico sentido a esta nuestra fiesta Patronal en esta santa Iglesia Catedral. Entre aquellos que son de Cristo, hay una persona que lo es de una manera única e irrepetible, la Madre de Dios, la siempre Virgen María, la Inmaculada. Nadie como María ha estado tan íntimamente ligada al misterio de Cristo, ya que no sólo lo llevó en su seno, sino que toda la vida la compartió con Él, hasta llegar al pie de la cruz, donde consumó la obra de nuestra redención. Esta es nuestra convicción de fe que la Iglesia celebra hoy con una antiquísima fiesta, que se volvió más solemne desde que el Santo Padre Pio XII declaró el dogma de la Asunción de María, con estas palabras: 

leer másSolemnidad de la Asunción de María, 15 de Agosto del 2009


La comida, el banquete es en todas las culturas símbolo de intimidad, de compartir, de comunión. Hoy, todos nosotros hemos sido invitados a recibir la Sabiduría divina, hemos sido invitados a recibir y a permanecer con Cristo a través de la Eucaristía. No es una comunión automática, extrínseca, como quizá damos la impresión cuando nos acercamos al banquete eucarístico sin la debida preparación, distraídos o sin valorar debidamente lo que estamos realizando.

leer másXX domingo ordinario, 16 de Agosto del 2009

El escritor argentino Antonio Atienza nos presenta una parábola en donde una persona va con el relojero a pedirle que le adapte a su reloj alguna alarma especial para reconocer si la hora que marca es de día o de noche. El relojero no entiende la petición. El cliente trata de explicarle que las manecillas no indican si es de día o de noche y que por eso necesita algún mecanismo que lo indique. El relojero responde que ciertamente algo podría hacer, pero añade: "¿no sería más fácil abrir los ojos y mirar el cielo?". Responde el otro: "De acuerdo, pero el problema es que estoy ciego". 

leer másXXI domingo ordinario, 23 de Agosto del 2009

Una vez más el Señor nos concede encontrarnos en este insigne Santuario para poner ante la presencia de Santa María de Guadalupe esta “Peregrinación Anual de Enfermos” así como a los miembros de la Soberana Orden de Malta que se dedican, como el buen samaritano, a atender a estos hermanos nuestros que sufren en su cuerpo y en su alma.

leer másPeregrinación Anual de Enfermos, 28 de Agosto del 2009

El discurso de Moisés que hemos escuchado en la primera lectura es una invitación al cumplimiento de los mandamientos de Dios: La ley no va contra el hombre ni contra su libertad, es en bien del hombre y para su plena realización, así como es en favor del río tener márgenes y poder correr recogido y no perderse en la llanura. A nivel comunitario, la ley hace posible que Israel exista como pueblo y pueda avanzar hacia la tierra prometida; de un conjunto de tribus nómadas, la ley hace una nación homogénea, una realidad religiosa y social.

leer másXXII domingo ordinario, 30 de Agosto del 2009
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