Homilías 2009 Abril

La celebración de este domingo parecería a simple vista un contrasentido, comenzamos en un clima festivo y de triunfo gritando con ramos y palmas en las manos: Hosanna al Hijo de David. Bendito el que viene en nombre del Señor, y terminamos con el grito: Crucifícalo, dejándolo colgado entre dos ladrones. Pero es precisamente en este aparente contrasentido en donde encontramos el corazón del misterio: Jesús se ha entregado voluntariamente a la pasión, no son las maquinaciones externas, sino su decisión de cumplir la voluntad del Padre lo que lo ha llevado a la cruz: “A mí nadie me quita la vida, yo la doy cuando yo quiero”. Y es así, que con libre obediencia al Padre y con infinito amor a los hombres: “sabiendo que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo”.

leer másDomingo de Ramos, 5 de Abril del 2009

Esta misa, que el Obispo celebra con su Presbiterio, y dentro de la cual consagra el Santo Crisma y bendice los demás Óleos o aceites, tiene un especial significado, pues manifiesta claramente la unidad del Sacerdocio y del sacrificio de Cristo, que se perpetúa en la Iglesia. Los Presbíteros son próbidos y necesarios colaboradores del Obispo, de cuya sagrada función participan. Sin ellos el Obispo no podría cumplir su misión, sólo con ellos puede apacentar al pueblo de Dios, santificarlo y conducirlo.

leer másMisa del Crisma,9 de Abril del 2009

Acabamos de escuchar, en la lectura del libro del Éxodo, la exclamación que explica lo que estamos celebrando y que explica el ritual que minuciosamente seguían y siguen los judíos: “¡Porque es la Pascua, es decir, el paso del Señor!” Así era y así es de verdad para el verdadero Israelita: Matan un cordero, lo comen en familia en señal de solidaridad, invocan la presencia del Señor con la seguridad de que Yahvé, el Señor pasa para visitarlos y protegerlos, pero también celebran el que el Señor “los ha hecho pasar”, como dice el libro del Deuteronomio, de la esclavitud a la libertad. Su historia es una historia de lucha por la libertad, desde la esclavitud de Egipto, hasta las esclavitudes de los ídolos, para regresar a la tierra prometida, para regresar a la adoración del Dios verdadero.

leer másJueves Santo 2, 9 de Abril del 2009

La Iglesia hoy no celebra la Eucaristía para que aparezca en todo su esplendor el misterio de la cruz. De este misterio no podemos quitar lo trágico, el dolor, la compasión, ante el crucificado. La liturgia de la adoración de la Santa Cruz nos inicia con estas palabras: "Mirad el árbol de la Cruz donde estuvo clavado Cristo, el salvador del mundo, venid y adoremos".

leer másViernes Santo, 12 de Abril del 2009

Todas las lecturas de esta fiesta de Pascua nos hablan de que Cristo ha resucitado, pero San Lucas añade un adverbio muy significativo y muy preciso. Dice: ha resucitado “verdaderamente”. Es sólo una palabra, pero con un significado muy denso y muy actual, pues nos quiere remarcar que esto no es un modo de decir, sino realmente; que esto no es algo subjetivo ni una apariencia, sino de verdad; que su resurrección no es sólo una “energía” que se ha desatado, sino que “verdaderamente” es el mismo, al que han sacrificado y ahora está vivo y se está comunicando con sus discípulos que fueron testigos de lo que dijo y de lo que hizo.

leer másVigilia Pascual, 12 de Abril del 2009

 Se celebra hoy el gran misterio, fundamento de la fe y de la esperanza cristiana: Jesús de Nazaret, el Crucificado, ha resucitado de entre los muertos al tercer día, según las Escrituras. El anuncio dado por los ángeles, al alba del primer día después del sábado, a María la Magdalena y a las mujeres que fueron al sepulcro, lo escuchamos hoy con renovada emoción: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, ha resucitado!” (Lc 24,5-6).

leer másDomingo de Resurrección, 12 de Abril del 2009

¡Cristo ha vencido a la muerte! ¡Cristo nos ha redimido! ¡Cristo ha resucitado! La mente no comprende, el mundo parece despertar indiferente a este domingo santísimo rebosante de vida, pero nuestro corazón, pese a que camina aún entre tinieblas intuye la vida, vislumbra la luz y se alegra de su futuro: “El que cree en mi no morirá para siempre”. Y nosotros creemos en ti Jesús, de Nazareth, creemos en ti, el Hijo de Dios vivo, creemos en ti, Cordero inocente, inmolado en la Cruz para pagar el precio de nuestra redención.

leer másUniversidad Anáhuac. ¡Cristo ha vencido la muerte!, 12 de Abril del 2009

El Evangelio de este domingo de verdad es Buena Nueva para todos los que tenemos la dicha de pertenecer a la “civilización de la imagen”. Nos ayuda a ser creyentes, sin dejar de ser hombres y mujeres de nuestro tiempo inmersos en una cultura de los sentidos. Somos fruto de una época experimental, nacida del progreso científico y técnico y todo lo queremos comprobar para aceptarlo, por esto, nos sentimos muy identificados con el Apóstol Tomás cuando pone como condición para creer, la experiencia de laboratorio sobre el cuerpo de Cristo: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo”.

leer másII Domingo de Pascua, 19 de Abril del 2009

s cierto que la explicación de las Escrituras hizo arder el corazón de los discípulos que se regresaban desesperanzados a su pueblo de Emaús, pero el gesto definitivo para que pudieran reconocerle vivo y resucitado de entre los muertos fue el signo concreto de partir el pan. Así nos lo asegura el inicio de la lectura del Evangelio de este tercer domingo de pascua: "Cuando los dos discípulos regresaron de Emaús y llegaron al sitio donde estaban reunidos los apóstoles, les contaron lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir del pan".

leer másIII Domingo de Pascua, 26 de Abril del 2009
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