Homilías 2010 Septiembre

El último párrafo del evangelio de hoy nos descubre una verdad que pocas veces valoramos: "Yo les aseguro, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos". Ciertamente Jesús está en los más pobres, también está en los pastores que dejó al frente de su Iglesia, está en su Palabra que se proclama y de manera especial está en la Eucaristía, pero no es menos cierto que está realmente presente cada vez que nos reunimos en su nombre, para hablar de Él y en nombre suyo dirigirnos a su Padre y nuestro Padre. Siempre debemos reconocer la bondad y la eficacia que tiene la oración hecha en el silencio y a solas, pero no se puede comparar a la oración que hacemos como Iglesia, unidos a nuestra cabeza que es Cristo. Eso es lo que hacemos domingo tras domingo, reunirnos en su nombre, congregarnos como su cuerpo que somos, como hermanos, estar en torno a Jesús, hablar de Él, por medio de Él dirigirnos al Padre y escuchar lo que Él nos quiere comunicar.

leer másXXIII domingo ordinario, 5 de Septiembre del 2010.

Todos nosotros sabemos que la palabra “Evangelio” significa “buena nueva”, “buena noticia”. Para justificar este título bastaría el capítulo 15 de San Lucas, en donde con todo el colorido oriental, se nos presentan de corrido las tres parábolas que acabamos de escuchar: La oveja extraviada, la moneda perdida y el hijo pródigo. La ocasión concreta y el marco que le da unidad a esta enseñanza es la defensa que Jesús hace de los ataques que está recibiendo de los escribas y fariseos que murmuraban entre sí: “éste recibe a los pecadores y come con ellos”. Revistiendo de ropaje humano la imagen de Dios, Jesucristo, con representaciones muy vivas, nos dice cuál es la actitud de Dios frente al hombre pecador o descarriado, dejando que ellos mismos saquen la conclusión: si sólo Dios tiene este modo de actuar, y yo estoy actuando así, adivinen quién soy yo.

leer másXXIV Domingo del Tiempo Ordinario, 12 de Septiembre del 2010.

El evangelio que acabamos de escuchar fue rico en enseñanza para la primera comunidad cristiana, así lo demuestran las tres conclusiones o las tres aplicaciones que de él hacía: “Los que pertenecen a este mundo son más hábiles en sus negocios, que los que pertenecen a la luz”. “Con el dinero tan lleno de injusticias, gánense amigos para que, cuando ustedes mueran, los reciban en el cielo”. “Si ustedes no son buenos administradores del dinero, tan lleno de injusticias, ¿quién les confiará los bienes verdaderos?. Pero antes de estas aplicaciones parece que la intención principal de Jesús es alabar a aquél administrador que procede con habilidad. Jesús no lo alaba porque haya procedido injustamente sino porque ante una situación difícil no se queda con los brazos cruzados, sino que toma las decisiones adecuadas para salir del problema que se le ha presentado.

leer másXXV Domingo Ordinario, 19 de Septiembre del 2010.

En las civilizaciones antiguas, nómadas y rurales, la metáfora nació espontáneamente: el que iba delante de todos, dirigiéndolos, guiándolos, orientándolos, era como el pastor que dirige su rebaño. Hoy, en las grandes ciudades, ajenos a esta cultura, la presentación de Cristo como pastor y los fieles como ovejas, quizá no nos entusiasma y a alguno hasta le puede parecer molesta. Por esto es necesario no quedarnos en la metáfora e ir al contenido que Cristo nos quiere comunicar: y el contenido simple y sencillamente es que Cristo es nuestro Jefe, Cabeza, Guía, Líder; y nosotros somos su pueblo. Pero no cualquier Líder, sino el “Buen Pastor”, el dirigente que va delante de los suyos hasta las últimas consecuencias, dando literalmente su vida por ellos. Este Cristo sí nos entusiasma, este Jefe es digno de ser seguido por amor, este Guía va por delante abriendo camino, esta Cabeza dignifica todo nuestro cuerpo, este Líder no se aprovecha de sus ovejas sino que da la vida por ellas.

leer másII Vicaria Episcopal, Parroquia de San Agustín, Polanco, 23 de Septiembre del 2010.

También este domingo, como el anterior, las lecturas nos llevan a la reflexión sobre la actitud que debemos tener frente a las riquezas. El profeta Amós es el encargado de fustigar una concepción de la religión que se reduce a confiar en el culto realizado en los lugares sagrados, olvidando la solidaridad con los hermanos necesitados. Pero es en el evangelio en donde Cristo nos hace ver las repercusiones que tiene para la eternidad el buen uso o el abuso de las riquezas. Por desgracia en nuestros días se evita hablar del más allá, inclusive en círculos cristianos, pero no hay que olvidar, que el anuncio cristiano se desvirtúa totalmente, pierde su fuerza y su originalidad, si le quitamos el horizonte trascendente, si no afirmamos con fuerza la vida eterna, si negamos la resurrección.

leer másXXVI Domingo del Tiempo Ordinario, 26 de Septiembre del 2010.

Año tras año, la Gran Familia del diario El Universal, tienen la alegría de reunirse en la casita de Nuestra Señora de Guadalupe para dar gracias a Dios Nuestro Señor y a su Santísima Madre por todos los favores recibidos a lo largo del año, pero también para poner en las amorosas manos de la Virgen del Tepeyac sus alegrías, tristezas y necesidades. ¿Quién no experimenta consuelo, conforto y esperanza en este sagrado lugar? ¿Quién no siente su protección amorosa, silenciosa y eficaz? Verdaderamente, Ella es para nuestras almas la clemente, la piadosa, la dulce Virgen María.

leer másCon ocasión 94 Aniversario del Diario El Universal, 30 de Septiembre del 2010.
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