Homilías 2011 Febrero

Al celebrar con ustedes la fiesta del primer mártir mexicano, San Felipe de Jesús, se reafirma el llamado radical de Jesús a los jóvenes. Ayer, hoy y mañana tendrá la misma característica: el Señor Jesús les pide estar dispuestos a dar la vida.

Cómo puede ser posible que el llamado de Jesús no se adapte a los tiempos modernos? ¿No puede ser hoy más considerado con los hombres y mujeres jóvenes del siglo XXI?

leer másDía del Joven Creyente, 5 de Febrero del 2011.

Para algunas personas, el Papa, los obispos y los sacerdotes, no deberían tocar en su predicación los problemas éticos, sociales, políticos, económicos y familiares. Y tendrían mucha razón, los que esto afirman, si los temas fueran tratados desde la sabiduría o elocuencia humana, si estas realidades sólo se quisieran proponer desde la ética, la sociología, la economía o la política. Estaríamos, en este caso, abandonando el camino que nos señala hoy San Pablo: “Cuando llegué a la ciudad de ustedes para anunciar el evangelio, no busqué hacerlo mediante la elocuencia del lenguaje o la sabiduría humana, sino que resolví no hablarles sino de Jesucristo, más aún, de Jesucristo crucificado”. Pero anunciar a Jesucristo sin relación a las realidades del mundo, sin relación a nuestra tierra, sería mutilar el anuncio del evangelio, sería presentar una caricatura de Jesucristo que se encarnó en nuestro mundo y en nuestra historia. ¿Cómo podríamos interpretar lo que hoy nos dice Jesús?: Ustedes son “la sal de la tierra”, ustedes son “la luz del mundo”. Para algunos hubiera sido mucho mejor que Jesús nos dijera: “ustedes deben ser la sal de ultratumba, ustedes deben ser la luz de la estratosfera” y así se justificaría que el anuncio del evangelio se hiciera sin relación a las realidades de nuestra “tierra” y de nuestro “mundo” concreto.

leer másV Domingo del tiempo Ordinario, 6 de Febrero del 2011.

Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará”. Jesús está en Betania en casa de una familia muy amiga, la casa de Marta y María, hermanas de Lázaro, en quienes Jesús se apoyaba para realizar su ministerio. Jesús también nos visita a nosotros, está presente en nuestra celebración y realmente nos considera sus amigos. Nosotros somos amigos de Jesús y a nosotros nos dice estas mismas palabras: amigo, te preocupas y te inquietas por muchas cosas, siendo así que sólo una cosa es necesaria. Y esto es cierto, sobre todo en nosotros los que vivimos en esta gran ciudad, nos afanamos y nos angustiamos por muchas cosas y en ocasiones descuidamos lo que realmente es importante.

leer másSeminario de Cristo Rey de Vocaciones Adultas, 10 de Febrero del 2011.

En la primitiva comunidad cristiana la conciencia del juicio final era muy viva. Jesucristo pronto regresaría como juez. Esta conciencia viva, de las postrimerías del hombre y de nuestro mundo, de las últimas realidades, de las cosas definitivas y eternas, se ha hecho presente, a través de los siglos, en los seguidores de Cristo, y éstos la han sabido plasmar en las artes de formas muy diversas. Un ejemplo impactante lo tenemos en las pinturas que han cubierto tantas y tantas ábsides de nuestros templos, tal y como lo podemos admirar en la capilla Sixtina, en donde Miguel Ángel nos presenta, con colorido poco común, el reclamo silencioso sobre la verdad del Juicio Final. Los cristianos, del siglo XXI, no podemos olvidar esta verdad continuamente anunciada por Jesús. Sería necio pensar que el Juicio Final no nos llegará sólo porque dejamos de pensar en él; sería fatuo creer que eliminamos la realidad de la muerte sólo porque dejamos de tenerla presente en nuestro caminar por este mundo.

leer másVI Domingo del tiempo Ordinario, 13 de Febrero del 2011.

La continuación de la lectura del capítulo sexto de San Mateo nos hace disfrutar del canto ininterrumpido de amor y de perdón. Este amor ahora se sitúa en una de las fronteras más difíciles de pasar: amar a los enemigos. Esta es la actitud misma de Dios cantada en el salmo responsorial de este día: "El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. No nos trata como merecen nuestras culpas, ni nos paga según nuestros pecados". En Dios la justicia es vencida por el amor. Esta misma realidad la hemos palpado en la primera lectura en el célebre episodio del desierto de Zif, cuando David teniendo entre sus manos a Saúl, su enemigo, sigue el camino del perdón y no la del asesinato.

leer másVII domingo ordinario, 20 de Febrero del 2011

AMAR COMO DIOS NOS AMA

Queridos hermanos y hermanas,

Les invito a dejar que la Palabra proclamada penetre nuestras conciencias. No tengamos miedo a la gran exigencia de amor que trae consigo.

Como hijos e hijas de Dios, aceptemos el desafío máximo que el Señor presenta a quienes quiere y considera su familia: Sean santos, porque yo, el Señor, soy santo. No tengamos miedo a hacer nuestra esa vocación de parecernos, de ser semejantes a nuestro Padre.

leer másVII Domingo Ordinario, 20 de Febrero del 2011.

Jesús, en el Evangelio de hoy, nos revela el rostro de Dios-Padre: su amor paternal que se manifiesta en su providencia para con cada hombre.

leer másVIII Domingo del tiempo Ordinario, 27 de Febrero del 2011.
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