Homilías 2012 Agosto

Uno de los temas que más preocupa al hombre de hoy es la obtención de bienes para poder solventar las necesidades inmediatas y construir su vida, esto como individuo, como familia, como país. Al crear Dios a la humanidad, la hizo hombre y mujer en una dimensión de igualdad y de complementariedad, para dominar el universo y poblarlo. Complementariedad necesaria en orden al desarrollo pleno de cada uno y de ambos, en la armonía y la paz. Sin embargo nos damos cuenta que esto no se realiza en muchos aspectos: la violencia, la corrupción, las desigualdades, la muerte son los signos de nuestra fragilidad y de que el Maligno, con su mentira, nos lleva a situaciones que dañan a toda la sociedad.

leer másXVIII domingo del Tiempo Ordinario, 5 de Agosto del 2012.

Continuamos en este domingo con la lectura del discurso monumental de San Juan sobre el "Pan de Vida". La liturgia nos prepara para comprender mejor el evangelio presentándonos, del primer libro de los Reyes, la narración del pan "angélico" que se le ofreció a Elías cuando en el desierto sintió que moría: "levántate y come, porque aún te queda un largo camino. Elías se levantó. Comió y bebió. Y con la fuerza de aquel alimento, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta llegar al Horeb, el monte de Dios".

leer másXIX domingo ordinario, 12 de Agosto del 2012.

La comida, el banquete es en todas las culturas símbolo de intimidad, de compartir, de comunión. Hoy, todos nosotros hemos sido invitados a recibir la Sabiduría divina, hemos sido invitados a recibir y a permanecer con Cristo a través de la Eucaristía. No es una comunión automática, extrínseca, como quizá damos la impresión cuando nos acercamos al banquete eucarístico sin la debida preparación, distraídos o sin valorar debidamente lo que estamos realizando.

leer másXX domingo ordinario , 19 de Agosto del 2012.

Ante el anuncio de la institución de la Eucaristía algunos de los discípulos de Jesús permanecen ciegos ante el misterio que se les anuncia y se retiran de Aquel que es la Luz del Mundo. A la revelación de la Eucaristía muchos de los discípulos de Jesús reaccionaron negativamente: "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?" Y ante la entrega redentora, exclamaron: "Este modo de hablar es inaceptable. ¿Quién puede hacerle caso? Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él". La contestación no es de hoy, se dio "en aquel tiempo", entre los primeros seguidores de Cristo, se sigue dando ahora, dos mil años después, "en este tiempo". Porque también hoy parecen demasiado duras las palabras de Jesús y su modo de hablar para muchos es inaceptable.

leer másXXI domingo ordinario, 26 de Agosto del 2012.
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