Homilías 2012 Julio

El evangelio de hoy se nos presenta como una marcha triunfal de amor a la mujer y de amor a la vida. Bajo esta luz el evangelista nos ha narrado el breve pero memorable viaje de Jesús de la orilla del lago a la casa de Jairo: A lo largo del camino una mujer lo toca y queda curada de una penosa e incurable enfermedad; llegado a casa encuentra a la niña muerta, sin inmutarse, la toma de la mano y le dice: "¡Talitá Kum!": Niña, levántate, como parodiando lo que apenas le había dicho al mar: "Enmudece y cálmate". De nuevo la admiración de sus discípulos, no sólo el mar lo obedece sino también la muerte. "Si el hombre pudiese volver a vivir"... suspiraba Job; ahora se dan signos muy claros de que el hombre está llamado a la vida y así lo canta el libro de la Sabiduría que hoy hemos escuchado: "Dios no hizo la muerte, ni se recrea en la destrucción de los vivientes... Dios creó al hombre para que nunca muriera, porque lo hizo a imagen y semejanza de sí mismo; más por envidia del diablo entró la muerte en el mundo y la experimentan quienes le pertenecen".

leer másXIII Domingo del Tiempo Ordinario, 1 de julio del 2012.

El mensaje que domina en este domingo es “el rechazo de la predicación”. La misión de Ezequiel, de Pablo y del mismo Jesús enfrenta la incredulidad, la indiferencia, la reacción dura y hostil que está en la misma dinámica de la libertad humana. El mensaje divino no se le puede imponer a nadie. El evangelizador debe continuar sembrando la semilla convencido de que la verdad y la belleza del mensaje divino, tarde o temprano se reconocerán: “A ellos te envío para que les comuniques mis palabras. Y ellos, te escuchen o no, porque son una raza rebelde, sabrán que hay un profeta en medio de ellos”, esto es lo que el Hijo del hombre de Ezequiel debe enfrentar. Pablo llega hasta alegrarse de esta tragedia: “Por eso me alegro de las debilidades, los insultos, las necesidades, las persecuciones y las dificultades que sufro por Cristo, porque cuando soy más débil, soy más fuerte”. Cristo estaba extrañado de la incredulidad de sus paisanos, pero no se desalentó, curó algunos enfermos y luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos

leer másXIV Domingo del Tiempo Ordinario, 8 de julio del 2012.

La Palabra que hoy se ha proclamado es un análisis preciso y valiente de lo que debe ser un evangelizador: libre, comprometido y preparado para el rechazo. El discípulo de Cristo, enviado a anunciar la Buena Nueva debe ser totalmente libre y nunca condicionado por esquemas o por intereses de juegos políticos o sociales sino ligado fielmente a la Palabra que ha recibido. Debe estar totalmente comprometido con Aquél que lo eligió y no ser un funcionario que está esperando el dinero, la mochila o el pan para cumplir la misión. Y siempre preparado para el rechazo como Amós que es rechazado por el sacerdote Amasías, o los discípulos de Cristo que reciben como advertencia: "Si en alguna parte no los reciben ni los escuchan, abandonen ese lugar y sacúdanse el polvo de los pies".

leer másXV domingo ordinario, 15 de julio del 2012.

El verdadero pastor del Pueblo de Dios es "justo y prudente" y hace que en la tierra se observen la ley y la justicia y será llamado: "El Señor es nuestra justicia". Esta es la descripción del pastor que nos ha presentado Jeremías en la primera lectura. El tema de la justicia como salvación integral, espiritual, social y física del hombre es una constante en la teología mesiánica. En el Evangelio Cristo ofrece al pueblo hambriento y abandonado pan y descanso y sobretodo palabras de esperanza y consuelo que le dan sentido a su existencia. Toda la narración nos presenta a un Cristo muy "humano". Su psicología era tan acogedora y tan cálida que provocaba confianza en sus seguidores. Los apóstoles le contaron todo lo que habían hecho y enseñado". Después de su primera aventura como predicadores ambulantes, le abren a Jesús su corazón y le confían el éxito de su correría pastoral, y es que su Maestro no era un jefe lejano y solitario sino un amigo muy humano y cercano.

leer másXVI Domingo del Tiempo Ordinario, 22 de julio del 2012.

Hoy y los cuatro domingos siguientes tendremos la lectura del capítulo sexto del Evangelio de San Juan en el cual se nos revela el misterio de Cristo a través de la Eucaristía. La lectura del Evangelio de este domingo la entendemos mejor si la enmarcamos en el contexto del domingo pasado en donde Jesús enseñaba a la multitud porque andaba como oveja sin pastor. Con atención hemos escuchado la narración de la multiplicación de los panes y de los peces. Es un verdadero milagro a favor de la multitud hambrienta, pero en el leguaje del evangelista, también es un "signo" de una realidad que se nos manifestará más claramente en la Última Cena. Valoremos el acontecimiento prodigioso y humano de la multiplicación pero no perdamos de vista su dimensión final que es revelar a Jesucristo como "Pan de Vida".

leer másXVII Domingo del Tiempo Ordinario, 29 de julio del 2012.
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