Homilías 2012 Abril

La celebración de este domingo parecería a simple vista un contrasentido, comenzamos en un clima festivo y de triunfo gritando con ramos y palmas en las manos: Hosanna al Hijo de David. Bendito el que viene en nombre del Señor, y terminamos con el grito: Crucifícalo, dejándolo colgado entre dos ladrones. Pero es precisamente en este aparente contrasentido en donde encontramos el corazón del misterio: Jesús se ha entregado voluntariamente a la pasión, no son las maquinaciones externas, sino su decisión de cumplir la voluntad del Padre lo que lo ha llevado a la cruz: “A mí nadie me quita la vida, yo la doy cuando yo quiero”. Y es así, que con libre obediencia al Padre y con infinito amor a los hombres: “sabiendo que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo”.

leer másHomilía Domingo,1 de Abril del 2012.

Hoy Jueves Santo, al escuchar las prescripciones del Éxodo escuchábamos: “Comerán así..., porque es la Pascua”. Jesús se nos ha presentado celebrando la última cena con sus discípulos, la Cena Pascual. Para no quedarnos en la superficie de los ritos, nosotros, sin duda alguna, nos estamos preguntando: ¿qué significó para los hebreos celebrar la Pascua? Para Cristo ¿qué significado tuvo la Pascua? Para nosotros ¿qué significado tiene celebrar esta tarde la Cena Pascual?

leer másJueves Santo, 5 de Abril del 2012.

Cobijados bajo el esplendor de esta grandiosa Catedral metropolitana, nos hemos reunido en torno a Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote, para adentrarnos en el misterio de esta celebración llamada “Misa Crismal”. En efecto, es en el Santo Crisma que podemos ver la acción transformante del Espíritu Santo, que hace de nosotros, por el Bautismo, un pueblo sacerdotal; que mediante la Confirmación robustece la fe de los creyentes con sus dones para que sean testigos auténticos del Señor, y que consagra a aquellos que han sido presentados por la Iglesia para el Orden Sacerdotal, y para los que reciben la plenitud de esa potestad en el Orden Episcopal. De esta forma, nuestra mirada va más allá para comprender que verdaderamente la Iglesia es Cuerpo de Cristo, visible en esta comunión de los sacerdotes y de todos los fieles unidos con su Obispo.

leer másJueves Santo, Misa Crismal,5 de Abril del 2012.

Esta tarde recibiremos una invitación: “Miren el árbol de la cruz donde estuvo clavado Cristo, el Salvador del mundo”. La cruz será siempre el signo del tormento, del dolor y de los sufrimientos de Cristo; la cruz siempre deberá despertar en nosotros sentimientos de arrepentimiento y de compasión; desde la cruz siempre debemos escuchar al Crucificado que nos dice a nosotros los pecadores: “Pueblo mío, ¿qué mal te he causado, o en qué cosa te he ofendido? Respóndeme.

leer másViernes Santo, 6 de Abril del 2012.

¿Por qué buscan entre los muertos a aquél que vive? ¡No está aquí! ¡Ha resucitado! Hermanos, realmente el Señor ha resucitado. Que su paz y su vida nueva estén con todos ustedes. En la cruz y por la cruz Cristo ha vencido a la muerte. Por su resurrección vive eternamente junto al Padre y en el tiempo junto a su Iglesia peregrina. Por su Espíritu es dador de vida: iluminando, guiando, consolando, fortaleciendo y salvando a quien se acerca sinceramente a Él en busca de paz y bienaventuranza. Cristo, también hoy, como el Domingo de Resurrección en Jerusalén, se hace presente en medio de nuestra comunidad cristiana para decirnos: “Paz a ustedes. Como el Padre me envió, también yo los envío… Reciban el Espíritu Santo” (cf. Jn 20, 21-22).

leer másVigilia Pascual, 7 de Abril del 2012.

En esta mañana de Pascua me dirijo a todos ustedes con la noticia más importante que el hombre haya podido escuchar y conocer jamás: Nuestro Señor Jesucristo, que sufrió todo un sin fin de tormentos hasta morir en la cruz del Gólgota para que fueran perdonados nuestros pecados, ha resucitado como lo había previsto. ¡Aleluya! Demos gracias al Padre porque Jesús ha vencido a la muerte, y con esa victoria también nosotros la venceremos y podremos disfrutar algún día, con Él y con todos los santos, las moradas que nos tiene preparadas en el cielo.

leer másDomingo de Resurrección,8 de Abril del 2012.

El pasaje evangélico que acabamos de escuchar inspira un ambiente de gran paz y majestuosidad. El Resucitado entra, con las puertas cerradas, para saludar con la paz a sus discípulos y darles su Espíritu. El objetivo es muy claro en la narración de San Juan: el evangelista quiere presentar a los discípulos a Jesús en su nueva condición de resucitado, como aquel a quien se le ha dado "todo poder en el cielo y en la tierra" y este poder Cristo lo transmite a su Iglesia. En primer lugar le transmite el poder de perdonar los pecados, poder que sólo corresponde a Dios. Es la proclamación del sentido de la Pascua, del sentido de la Señoría del Resucitado: "Para esto, en efecto, Cristo ha muerto y ha resucitado: para ser Él Señor de vivos y muertos", "para quitar el pecado del mundo".

leer másII domingo de Pascua, 15 de Abril del 2012.

En el lenguaje común y corriente “un Cristo” significa de hecho, “un Cristo Crucificado”, ya que el crucifijo sintetiza gráficamente el acontecimiento global de Cristo. Sin embargo, la imagen más predicada de Jesús, por sus primeros discípulos, es sin duda la del resucitado. Por eso, a la imagen adorable de ese Jesús muerto por nosotros en la cruz, que ha cuajado en nuestra cultura mexicana, siempre debemos añadir la del Cristo resucitado, presentada por la primitiva comunidad cristiana.

leer másIII domingo de Pascua, 22 de Abril del 2012.

Jesucristo, en el Evangelio de San Juan, hablando con sus contemporáneos, se define a sí mismo como el Buen Pastor; imagen que decía mucho a sus interlocutores que vivían en un ambiente pastoril. Seguramente a muchas personas que siempre han habitado en la ciudad este nombre les dice poco. Pero lo que importa no es la imagen, sino la realidad, el contenido que Jesús nos quiere expresar. Somos invitados a conocer mejor la personalidad de este Buen Pastor que con esta comparación nos manifiesta la conciencia que Él tenía de su ser y su misión. Él es el Hijo de Dios, no es ningún asalariado, y viene a dar su vida para conducirnos a Dios y una vez resucitado, nuestro conductor y guía, está más vivo ahora que cuando cruzaba los campos de Palestina.

leer másIV Domingo de Pascua, 29 de Abril del 2012.
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