Homilías 2013 Octubre

Creo que algunos de ustedes habrán visto la vieja película “El Leproso”, en donde se narra como un médico londinense recibe la visita de un viejo compañero de la escuela que regresa después de haber hecho un largo viaje por oriente y está feliz escuchando las noticias que se habían dado en su ausencia de Londres. Tan emocionado estaba escuchando las noticias que no se dio cuenta que el cigarrillo le estaba quemando los dedos. Para el médico aquello era algo terrible pues estaba viendo una señal clara de que su amigo en su largo viaje por oriente se había contagiado de la lepra pues solo los leprosos se vuelven así de insensibles. La película continúa narrando cómo el doctor tiene que decirle a su amigo lo que le ha sucedido y su amigo en lugar de agradecerle se llena de odio contra él hasta llegar a matarlo. En nuestros días algunas personas que llegan a contagiarse de alguna lepra espiritual reaccionan de la misma manera, en lugar de agradecer al que les descubre su enfermedad se llenan de odio y proceden como el leproso de la película.

leer másXXVIII Domingo Ordinario, 13 de Octubre del 2013.

El escultor Johann Donnecher hizo un boceto de Cristo con el cual quería expresar lo más profundo de su fe en la divinidad de Jesucristo. Para que criticaran su proyecto no invitó a los expertos en arte sino a un grupo de niños. Uno de los niños le dijo: "este señor debe ser alguien realmente grande". El comentario desilusionó al escultor y se puso a elaborar un segundo modelo de Jesús que puso bajo la consideración de otro grupo de niños. El comentario de una de las niñas fue: "Esta debe ser una persona buena, realmente buena". El artista se sintió mal también con este comentario y se puso a trabajar sobre un tercer modelo de un Cristo que expresara la divinidad. También los críticos fueron unos niños que cuando entraron al estudio de Donnecher ninguno hizo comentarios, simplemente uno a uno se fueron quitando el sombrero y se arrodillaron. Entonces el artista comprendió que su obra realmente expresaba la fe que traía en su corazón.

leer másXXVII Domingo Ordinario, 6 de Octubre del 2013.

¿Por qué en la Iglesia se les da tanta importancia a las Misiones? Jesús nos clarifica esto después de su resurrección: "Como el Padre me ha enviado, así yo los envío... Vayan pues y enseñen a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a cumplir todo lo que les he mandado". Por lo tanto el primer misionero ha sido Jesús que fue enviado al mundo por el Padre para anunciarnos el Evangelio. Y Jesús, a su vez, funda su Iglesia y la envía a anunciar la Buena Nueva a todas las gentes, no sin antes haberle dado el Espíritu Santo para que pudiera cumplir este mandato. Por esto es tan importante para la Iglesia y para todos sus miembros la Misión, hasta tal punto que San Pablo exclama: "Hay de mí si no evangelizo".

leer másDomingo Mundial de las Misiones, 20 de Octubre del 2013.
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