Homilías 2013 Mayo

Jesús hoy nos ha revelado en el Evangelio la misión y el quehacer del Espíritu Santo, al decir a sus primeros discípulos: “Como el Padre me envió, así los envío yo... reciban el Espíritu Santo”. Después de la Ascensión de Jesús, la Iglesia recibe la misión de continuar en la historia la presencia de Cristo, y para realizar esta tarea maravillosa y difícil se nos regala el don del Espíritu Santo, sólo con la fuerza del Espíritu podemos hacer presente a Cristo, sólo si el Espíritu nos vivifica podemos ser el cuerpo de Cristo.

leer másDomingo de Pentecostés, 20 de Mayo del 2013.

Jesús ya había asegurado a sus discípulos: “Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”, “No los dejaré huérfanos”. Hoy hemos escuchado la forma concreta cómo Jesús se hará presente con sus discípulos hasta el fin de los siglos: “El que me ama, cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada”, “Mi Padre les enviará en mi nombre al Consolador, al Espíritu Santo, y Él les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he dicho”.

leer másVI Domingo de Pascua,5 de Mayo del 2013.

Los Hechos de los Apóstoles nos han narrado la Ascensión del Señor a los cielos. Para San Lucas y para la primitiva comunidad cristiana el acontecimiento es de gran trascendencia, es la solemne inauguración del tiempo de la Iglesia, tiempo que comienza con la desaparición física de su Señor Jesucristo y se clausura con su venida gloriosa al final de los tiempos: “Este mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse”. El mismo San Lucas en su Evangelio nos presenta a esta Iglesia de Jesús en sus elementos esenciales: A los Apóstoles o testigos, al Espíritu de Jesús que estará con ellos hasta el fin y la Misión de evangelizar que deben realizar con todas las gentes. Esta es la Iglesia que formamos, a la cual pertenecemos, la ”Iglesia misterio”, porque es una realidad humana, formada por hombres limitados, pobres y pecadores, pero penetrada por la fuerza y la presencia misma del Espíritu de Jesús que en ella resplandece, convoca y salva.

leer másSolemnidad de la Ascensión del Señor, 12 de Mayo del 2013.

Esta Santa Misa, como todas las que se celebran en el mundo entero, la hemos comenzado en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y la terminaremos con la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Todo lo que decimos y hacemos durante la Eucaristía no es otra cosa sino un diálogo que tenemos con el Padre, por medio de Jesucristo, con la fuerza y bajo la inspiración del Espíritu Santo. Esta estructura trinitaria la tienen todas las oraciones, así está estructurado el canon mismo o las plegarias eucarísticas, para terminar siempre con un solemne: “Por Cristo, con él y en él, a ti Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria”. La proclamación de la Santa Trinidad está en el corazón mismo de la Santa Misa cuando proclamamos con la Iglesia entera: “Creo en Dios Padre, todopoderoso... Creo en Jesucristo su Hijo Único... Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida...”.

leer másFiesta de la Santísima Trinidad, 26 de Mayo del 2013.

Queridos hermanos, en el marco del Año de la Fe, hoy nos hemos reunido para celebrar la Misa y adorar a Jesús Eucaristía, en la procesión del Corpus Christi, como una expresión de la estrecha unidad que existe entre la celebración y la adoración a nuestro Redentor. Nos hemos reunido como pueblo creyente en torno al tesoro más grande que tenemos, Jesús mismo, con la intención de testimoniar nuestra fe y de invitar a todos, creyentes o no, a que conozcan y se acerquen a Quien nos ama a todos, perdona los pecados del mundo, da su vida por la salvación de la humanidad y es el Pan Vivo, bajado del Cielo, que da vida nueva y la Eterna.

leer másCorpus Christi, 30 de Mayo del 2013.
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