Homilías 2014 Diciembre

La noche oscura de Abraham y Sara, esposos ya ancianos y sin el consuelo de un hijo, se ilumina con la promesa divina. En esta promesa Abraham pone toda su confianza y así se convierte en el símbolo y en el padre de todo creyente. La breve frase: "Abraham creyó lo que el Señor le decía y, por esa fe, el Señor lo tuvo por justo" se convertirá en la base para que San Pablo elabore la gran meditación sobre la justificación en la carta a los Romanos. La promesa divina se cumple y en Isaac, concebido en la ancianidad, Dios revela a los esposos su amor y su fidelidad, convirtiendo así a la familia en el espacio privilegiado de la fe del hombre y del amor de Dios.

leer másFiesta de la Sagrada Familia, 28 de diciembre de 2014

Imaginémonos presentes ante uno de nuestros nacimientos populares: sólo la cueva está iluminada con una tenue luz, mientras que el entorno está en penumbra.

En el lenguaje de la Sagrada Escritura, las tinieblas simbolizan todo lo que en la sociedad es confusión, autosuficiencia cerrada a Dios y a los demás, organización pensando únicamente en nuestras débiles fuerzas. Esto provoca frecuentemente amargura, desesperación y hasta resignación ante las muchas cosas que no podemos hacer ni conseguir.

leer másSolemnidad de Navidad, 24 de diciembre de 2014

A lo largo de tres semanas, la Iglesia ha querido prepararnos para la venida de Jesús en la Navidad y para su venida definitiva al final de los tiempos. Tres han sido los personajes principales que nos han ayudado en esta preparación: El profeta Isaías, el apóstol Pedro y Juan el bautista. Ellos nos han trazado el camino que hemos de recorrer para recibir al Jesús de Belén y del Juicio. Hoy, cuarto y último domingo de Adviento, cercanos ya a la Navidad, la Iglesia nos reserva sus mejores páginas preparatorias para la llegada de nuestro Salvador: La promesa de Natán en el segundo libro de Samuel y la narración de la anunciación por San Lucas.

leer másIV Domingo de Adviento, 21 de diciembre 2014
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