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Familia

Una de las prioridades pastorales de la Iglesia Universal es la familia; en nuestra Arquidiócesis asumimos su atención pastoral como garantía y adelanto de un mundo mejor, iluminado por la enseñanza de Jesús y las orientaciones de la Iglesia.

La Pastoral Familiar es una forma particular y específica de la pastoral que tiene como objeto el apoyo al matrimonio y a la familia con la certeza de que la evangelización depende en gran parte de la Iglesia doméstica y de que la familia cristiana participa en la realización del Reino de Dios.

Es «El conjunto de acciones con las que la Iglesia acompaña a la familia cristiana en su camino hacia la plenitud querida por Cristo».  

La pastoral familiar reclama por tanto, un realismo, una permanencia y una eficacia de promoción de toda familia, sea cual sea su situación. (Familiaris Consortio)

Implica una evangelización que promueva la familia y sus ambientes cotidianos tomando como centro el hogar; así como el acompañamiento permanente en distintas etapas.

OBJETIVO GENERAL

La Pastoral Familiar, busca impulsar, promover y aprovechar la evangelización integral de las familias, para que vivan su identidad y misión, como parte de la sociedad y de la Iglesia, según el proyecto de Dios, a partir de la propia experiencia de comunión familiar (Iglesia Doméstica) siendo así formadores de Valores Humanos y Cristianos. 

       El objetivo central, es la evangelización de la familia. Es decir la Pastoral Familiar es una acción organizada y planificada, que se realiza en la Iglesia y como Iglesia, por medio de agentes específicos, capaces de ofrecer los instrumentos necesarios para la formación de la familia; para ofrecer orientaciones en la vivencia familiar; para llevar a todos la Buena Nueva del sacramento del matrimonio; para transformar la sociedad por obra de la evangelización humana y cristiana; para defender y promover la vida y el amor, como valores esenciales de la dignidad humana. 

OBJETIVOS ESPECIFICOS

  • Apoyar a la Arquidiócesis en el acompañamiento de las familias hacia la plenitud de su vocación humana y cristiana, a fin de que puedan acercarse al modelo de familia, querido por el Creador «desde el principio» y renovado con la gracia de Cristo.
  • Promover, programar, integrar y coordinar acciones pastorales de las áreas y movimientos de la Arquidiócesis que competen a la familia, para, a partir de las diversas situaciones y realidades de la familia, ofrecer planes y acciones a favor de la misma en las vicarías, decanatos, parroquias, grupos o movimientos.
  • Por medio de una estructura de Pastoral Familiar, de la formación de agentes de Pastoral Familiar, de la elaboración de materiales de apoyo y de la proyección de las familias a una colaboración responsable en la misión evangelizadora de la Iglesia. 
  • Enriquecer la familia con el conocimiento de la Palabra de Dios, la catequesis familiar, la oración en el hogar, la participación de los Sacramentos .
  • Cuidar la formación humana cristiana de los futuros  esposos y acompañar a los cónyuges sobre todo en los primeros años de su vida matrimonial y en los tiempos de crisis. 
  • Ayudar a los padres de familia a educar a sus hijos en las virtudes y los valores cristianos prestando una especial atención al crecimiento de la fe. 
  • Formar la conciencia de los esposos en el servicio y respeto de la vida humana desde la concepción hasta la muete    

Los tiempos y modos de la Pastoral familiar se organiza de la siguiente forma:

  • Diferenciada.- tiene que contar con métodos  propios constantemente actualizados y que respondan a las circunstancias y tiempos que vive la familia. 
  • Preventiva.- además de las consecuencias y efectos, también habrá de atender las causas. Se trata de prevenir, no solo de corregir situaciones. 
  • Emergente.- se va haciendo ella misma conforme las circunstancias que acarrea el tiempo actual para un mejor acompañamiento de la familia de hoy.
  • Progresiva.- debe acompañar a la familia en sus diversas etapas de formación y desarrollo.
  • Permanente.- ha de ser una tarea continua y organizada dentro de la pastoral orgánica. (cf. Fc 68)

DESTINATARIOS

La acción de la Pastoral Familiar debe ser progresiva, en el sentido de que debe seguir a la familia, acompañándola paso a paso en las diversas etapas de su formación y de su desarrollo. 

Por esta razón, los destinatarios de la Pastoral Familiar son prácticamente todos los fieles, desde los niños, hasta los ancianos.

TAREAS PRIORITARAS

La labor que la Comisión de Pastoral Familiar se propone es centrarse en el fortalecimiento de la familia en todas sus etapas y  “es un imperativo delinear con claridad un itinerario parroquial para la pastoral familiar, en la cual deben colaborar distintas instancias pastorales: juvenil, misionera, catequética, social, pastoral de la vida y de la cultura y los movimientos con carisma familiar” (cf. OP 2015, 39). 

  • Cuidar la formación humana y cristiana de los futuros esposos y acompañar a los cónyuges en los primeros años de su vida matrimonial y en los momentos difíciles y tiempos de crisis. 
  • Formar la conciencia de los esposos en el servicio y respeto de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural. 
  • Apoyar a los padres de familia a educar a sus hijos en las virtudes, en los valores cristianos y en el crecimiento en la fe.
  • Enriquecer la familia con el conocimiento de la palabra de Dios, la catequesis familiar, la oración en el hogar, la participación de los sacramentos. 
  • Hacer que la familia tome conciencia del llamado a la santidad y su papel protagonista en la sociedad. 
  • Salir y encontrar a las parejas heridas y en situaciones difíciles. Buscar caminos y formas para ayudar y acompañarlas. Iluminar las crisis, angustias y dificultades. Acompañar después de rupturas y divorcios. El Papa llama a la urgencia pastoral que nos hace percibir una respuesta llena de caridad y verdad para los hermanos divorciados y vueltos a casar (cf. COLPAFA, p. 74-75). 
  • Devolver al matrimonio sacramental la importancia que tiene como fundamento para la integración de la familia. 

La comunidad parroquial es la responsable inmediata de la Pastoral Familiar, es en esta jurisdicción en la que vive y se desenvuelve la familia. A ella corresponde anunciar la Buena Noticia dentro de su territorio. El equipo parroquial es el ejecutor de la Pastoral Familiar.

La desafiante propuesta de Aparecida

La parroquia necesita ser espacio de iniciación cristiana educación y celebración de la fe, abierta a la diversidad de los carismas, servicios y ministerios (170).  

Se hace necesario un estilo de acción adecuado a la realidad urbana en su lenguaje, estructuras, prácticas y horarios; un plan de pastoral, orgánico y articulado, que incida sobre la ciudad, en su conjunto (518).