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contramos consuelo y dignidad. Para las personas con discapacidad y
sus familias, estas palabras son fuente de fortaleza y esperanza: no están
solos, porque la Madre del cielo camina a su lado, intercede por ellos y
los sostiene en las pruebas.
La Virgen de Guadalupe nos llama también a nosotros, como comuni-
dad creyente, a ser Iglesia incluyente, acogedora y solidaria, donde cada
persona, con sus dones y limitaciones, pueda experimentar que tiene un
lugar en el corazón de Dios y en la vida de la comunidad.
3. Caminar y celebrar la esperanza
El Acontecimiento Guadalupano es un signo claro del deseo, no solo de
Santa María, sino de Cristo mismo, de vivir en medio de su pueblo. Y nos
recuerda que, como Iglesia, estamos llamados a reproducir las mismas
actitudes maternales de María: acoger, acompañar y dignificar a quienes
viven la enfermedad y la discapacidad. Algunas propuestas inspiradas
en la ternura de Santa María de Guadalupe son:
1. Acompañar con cercanía: Estar presentes junto a las personas
enfermas y con discapacidad, ofreciendo escucha, consuelo y
oración, siguiendo el ejemplo de María que permaneció al
pie de la cruz.
2. Promover la inclusión: Reconocer la dignidad plena de cada
persona, creando espacios en la comunidad cristiana donde
todos puedan participar y aportar, independientemente de
sus limitaciones físicas o cognitivas.
3. Cuidar integralmente: Favorecer iniciativas que respondan
no solo a las necesidades espirituales, sino también humanas
y sociales de quienes sufren, fomentando una pastoral de la
salud que refleje el rostro compasivo de la Iglesia.
4. Dar esperanza: Anunciar, como María, que en medio del do-
lor Dios no abandona a sus hijos. Las palabras guadalupa-
nas “¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?” deben resonar
en nuestro servicio pastoral como un mensaje de consuelo y
fortaleza.
5. Formar comunidades solidarias: Fomentar entre los fieles
la conciencia de que todos somos responsables de apoyar a
quienes viven la enfermedad y la discapacidad, construyen-
do una Iglesia que sea hogar de misericordia y fraternidad.
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